Una plataforma de Realidad Aumentada Web (WebAR) diseñada para transformar la visita física al Museo de los Niños en una búsqueda del tesoro prehistórica e inmersiva, eliminando la fricción de descarga de aplicaciones mediante el acceso instantáneo por códigos QR.
Crear experiencias inmersivas interactivas dentro de espacios culturales y educativos suele enfrentarse a una barrera crítica: la fricción que genera exigir a los visitantes la descarga de aplicaciones nativas. En el Museo de los Niños de Costa Rica, el desafío consistía en elevar la participación de las familias y niños convirtiendo el recorrido tradicional en una aventura digital fluida. Para responder a este reto, el Laboratorio de Tecnologías Inmersivas de la Universidad CENFOTEC diseñó y desarrolló Mundo Aventura, una solución basada en Realidad Aumentada Web (WebAR) que se despliega de manera inmediata al escanear un código QR.

En su núcleo técnico, el proyecto utiliza un stack modular construido sobre 8th Wall, A-Frame (JavaScript/HTML) y React. Esta arquitectura permite ejecutar gráficos 3D avanzados y lógica de interacción compleja directamente desde el navegador móvil, garantizando un alto rendimiento sin comprometer la accesibilidad. El sistema integra diversos módulos técnicos que abarcan desde el rastreo facial (Face Tracking) y la RA basada en marcadores visuales (Marker-based AR), hasta el posicionamiento espacial sin marcadores (Markerless AR) y capacidades integradas para captura de fotos y video en tiempo real.

La experiencia se articula a través de un ecosistema interconectado con un Hub central. En Dino Búsqueda, los visitantes exploran las instalaciones del museo escaneando marcadores físicos para desbloquear dinosaurios 3D a escala real y coleccionar stickers digitales. Mundo Aventura Inmersivo transporta a los usuarios a un entorno jurásico digital completo con vegetación de la época y la presencia de los icónicos personajes del museo (Sumobot, Museito y Museita). Por su parte, Dino Máscara aprovecha el rastreo facial para transformar a los niños en un Triceratops animado mediante filtros interactivos y efectos de sonido.

Desarrollado bajo una metodología ágil (Kanban) con ciclos rápidos de iteración, el proyecto registró un total de 6,206 visitas en sus diferentes experiencias. Más allá de los resultados cuantitativos, Mundo Aventura demostró cómo la colaboración entre la academia y las instituciones culturales puede democratizar el acceso a tecnologías inmersivas de primera línea, ofreciendo un caso de éxito de interacción orgánica y educación entretenida en entornos reales.